El Convento del Carmen,, además de este, dentro de su recinto se encuentran los  jardines carmelitanos, la Ermita de San Pedro, donde realmente se originó este conjunto arquitectónico, la Ermita de Santa Teresa (o del Santo Sordo) y el cenobio o Cueva de San Juan de la Cruz.

La iglesia del convento con fachada de tipología carmelita, de tres arcos. Tiene una sola nave con pilastras toscanas y arcos de medio punto, cubierta con bóvedas de cañón y lunetos y cúpula rebajada en el crucero. Las capillas, situadas entre los contrafuertes, aparecen profusamente decoradas. También se destaca  el coro, la sacristía y el claustro bajo.

En su interior encontramos distintas obras pictóricas de Alonso de Arco, Regino Páramo o Juan Carreño de Miranda; una colección de retratos realizados por maestros de la escuela madrileña, e importantes esculturas como el Cristo de la Verdad de Gregorio Fernández.

En su interior se acoge el Museo Teresiano, con recuerdos de la estancia de la santa en la villa, y en este mismo edificio se encuentra el museo de Historia Natural, con distintas especies de animales traídas de Filipinas y Extremo Oriente por la Orden Franciscana, como curiosidad en este museo se conserva la última bandera española que ondeó en la Filipinas, ( este museo actualmente no es visitable).